sábado, 23 de noviembre de 2013

tu voz

Tengo tu voz grabada.
La grabación podría ser de hoy, de ahora mismo, es una grabación fuera del tiempo, fuera de toda situación.
En ella me saludas y en ese saludo, está puesto todo tu sentimiento, toda tu forma de ser, todo tu deseo, toda tu suavidad, todo lo que piensas o pensabas cuando decías lo que estabas diciendo.

Es tu amistad llena de amor lo que más me desarma.
No es un amor cualquiera, es el amor, el que coincide exactamente en las imágenes de mi sentir, que me tiene apresada a ti.
Debería, dice mi sensatez, decir ¡no, ya está bien, guarda tu dignidad!
Pero...¡es que miré al cielo! ¡¡Y ví las estrellas!!
Las que un día supe que quería tener, las que están completamente afinadas con las cuerdas de mi instrumento.

Es la perfecta amistad, la que hace de ese amor el amor ideal, el amor a mi amigo. No sé cómo explicarlo, porque es algo muy mío.

Pero cuando te veo el rostro, no eres tú, ni el que se va cambiando con el paso de los años, es tu carácter, es tu forma, es tu sentir, es tu estar conmigo el que, en todo, me ha conmovido.

¿Qué es pues la dignidad?
No sé si lo sabré, no sé si volverás, no sé si lo superaré. No sé nada.

Bueno, sí, algo sé. Algún día, no tan lejano, ¡¡no temas!! algún día, tendré que constatarte, y lo haré.

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